Contenidos listos para un solo evento, sin aumentar los costes.
Una noche al año el museo abre hasta tarde y se llena de gente que normalmente no entra. Recorridos temáticos, instalaciones temporales, muchos visitantes y pocas horas para contar.
Para una sola noche vale la pena preparar un relato distinto, más evocador, que conecte obras que normalmente están en salas alejadas. Pero ninguna guía puede acompañar a cientos de personas concentradas en pocas horas.
Montar una audioguía tradicional para una noche no tiene sentido: el gasto tendría que amortizarse en una velada. Así el recorrido especial se queda mudo, a merced del boca a boca entre los visitantes.
Una sola noche de entradas para amortizar todo el trabajo
Recorridos temáticos distintos de los habituales
Flujo concentrado en pocas horas
Dos semanas antes el museo construyó un recorrido que conecta ocho obras de salas distintas, con narraciones escritas para la ocasión. Los QR se colocaron solo para esa noche, en lugar de los permanentes: los contenidos quedan listos para la próxima edición.
Una experiencia distinta de la habitual, sin cambios en el presupuesto
Todos escuchan al mismo tiempo, sin grupos ni turnos de salida
El año que viene se parte de aquí: los contenidos se quedan.
¿Listo para empezar?
Crea tu primera audioguía en un instante