Un contenido nuevo en cada montaje, a un precio fijo y previsible
Una galería que renueva la exposición varias veces al año, con plazos ajustados y un presupuesto definido. Cada muestra es un proyecto en sí, que vive pocas semanas.
Quien monta la exposición conoce la cuenta atrás: llegan las obras, los textos se cierran a última hora y la audioguía es lo primero a lo que se renuncia porque exige semanas de producción que no existen. Cuando la muestra cierra, ese trabajo se archiva y en la siguiente se empieza de cero.
El problema no es la calidad de los contenidos, que ya están en las cartelas y los catálogos: es cuánto tiempo y cuánto dinero hacen falta para convertirlos en audioguías eficaces.
Plazos ajustados entre el montaje y la inauguración
Costes multiplicados por cada muestra
El comisario escribió las fichas siguiendo el mismo esquema del catálogo — artista, obra, contexto, técnica — y en pocos clics generó las voces para todas las salas. Los códigos QR se imprimieron en la oficina y se colocaron junto a las obras el día antes de la inauguración.
Audioguía lista con poco esfuerzo, en cada nuevo montaje
Costes previsibles: sin alquiler de dispositivos, sin sesiones de grabación en estudio
¿Cambia una obra a mitad de la muestra? El contenido se actualiza en 2 minutos.
¿Listo para empezar?
Crea tu primera audioguía en un instante